Cumplimiento y prevención

Auditoría de Resolución Sanitaria y Cumplimiento SEREMI

Revisamos si tu resolución sanitaria sigue reflejando lo que tu empresa hace hoy. Detectamos las brechas antes que el fiscalizador y te entregamos un informe con el plan para cerrarlas.

Mi resolución tiene años y nunca la revisé

El documento sigue guardado, pero la operación cambió: equipos, procesos, superficie o productos ya no son los mismos.

Amplié, cambié de giro o me trasladé

Modificaste algo estructural y no tienes claro si eso te obligaba a solicitar una nueva autorización sanitaria.

Quiero llegar preparado a la fiscalización

Prefieres saber qué te van a observar antes de que aparezca escrito en un acta de fiscalización.

¿Qué es una auditoría de resolución sanitaria

¿Qué es una auditoría de resolución sanitaria?

La auditoría de resolución sanitaria es una revisión técnica y documental que compara lo que dice tu autorización con lo que tu empresa hace realmente hoy. No es un trámite ante la SEREMI: es un control interno previo que identifica en qué puntos la operación se salió de lo autorizado y qué tan expuesta está frente a una fiscalización.

La resolución se otorga para rubros, procesos, productos y condiciones determinados. Cuando esas condiciones cambian y el permiso no, la empresa termina operando con una autorización que ya no la cubre. Esa distancia entre el papel y la realidad es, exactamente, lo que revisa un fiscalizador.

Cuándo conviene auditar tu resolución sanitaria

No hace falta esperar una fiscalización. Cualquiera de estas seis señales justifica una revisión.

Tu resolución tiene años y nunca se revisó

Mientras más tiempo pasa, más se separa el documento de la operación real. Es el escenario más común y el más fácil de detectar.

Ampliaste superficie o cambiaste la distribución

Cualquier modificación estructural debe contar con autorización sanitaria. Si no se gestionó, la instalación ya no coincide con el plano aprobado.

Cambiaste o agregaste giro

Si la actividad real excede el giro autorizado, la resolución deja de amparar lo que efectivamente haces.

Incorporaste procesos, equipos o productos

La autorización se emite para procesos y productos determinados. Sumar otros puede exigir una modificación.

Compraste o arrendaste un local ya autorizado

Heredaste una resolución que no conoces, emitida para otro titular y para condiciones que tal vez ya cambiaron.

Vas a postular a un cliente o licitación

Cada vez más empresas auditan a sus proveedores y piden acreditar cumplimiento sanitario antes de adjudicar.

Qué revisamos en la auditoría

Auditamos con la misma pauta que usa la autoridad: papel contra realidad, y realidad contra normativa.

Revisión documental

Revisión en terreno

Riesgos de operar con una resolución desactualizada

El permiso vigente en el archivador no protege una operación que ya no corresponde a lo autorizado.

Sumario sanitario

Operar fuera del alcance autorizado puede dar origen a un procedimiento sancionatorio de la autoridad sanitaria.

Multa y clausura

Las sanciones van desde multa hasta prohibición de funcionamiento o clausura, según la gravedad del caso.

Rechazo en auditorías de clientes

Perder una licitación o un contrato por no poder acreditar cumplimiento suele costar más que la propia multa.

Fricción con patente y permisos

La patente municipal y otros permisos se apoyan en la autorización sanitaria: si queda desalineada, se traba la cadena.

La fiscalización no avisa. La auditoría sí te da tiempo de corregir.

Cambio de giro, ampliación, traslado o modificación

Estos cuatro escenarios son los que con más frecuencia dejan una resolución obsoleta sin que la empresa se entere.

Cambio o ampliación de giro

Si el giro autorizado no cubre la nueva actividad, la resolución deja de amparar la operación aunque el documento siga vigente.

Ampliación o modificación estructural

Toda modificación estructural debe contar con autorización de la SEREMI: implica solicitar nuevamente la resolución, y la anterior queda obsoleta.

Traslado del establecimiento

La autorización está asociada a una instalación y a una dirección. Trasladarse exige gestionar la autorización del nuevo domicilio.

Nuevos procesos, productos o equipos

La resolución se emite para procesos y productos determinados. Incorporar otros puede requerir modificación o una nueva autorización.

El informe de brechas que recibes

La auditoría no termina en una conversación. Termina en un documento que puedes usar para tomar decisiones, presupuestar y priorizar.

El informe es interno y es tuyo. Nada se ingresa a la autoridad hasta que definas cómo y cuándo hacerlo.

Del informe al plan de regularización

Auditar sin corregir no sirve de nada. Estas son las cuatro etapas completas.

Paso 1

Levantamiento

Revisión documental y visita en terreno con una pauta construida sobre lo que la SEREMI fiscaliza en tu rubro.

Paso 2

Informe de brechas

Entregamos el diagnóstico con nivel de riesgo, referencia normativa y orden de prioridad para cada hallazgo.

Paso 3

Cierre de brechas

Acompañamos las correcciones: planos, memoria, registros, señalética, residuos y procedimientos internos.

Paso 4

Actualización o defensa

Si corresponde, tramitamos la modificación ante la SEREMI. Si ya existe un procedimiento abierto, lo toma el equipo de defensa.

Preguntas frecuentes sobre la auditoría sanitaria

No. Es un control interno: revisamos tu documentación y tu instalación, y el resultado queda en tus manos. Ningún antecedente se ingresa a la autoridad hasta que tú decidas hacerlo. Precisamente por eso conviene auditar antes y no después de una fiscalización.

La renovación del permiso sanitario del Ministerio de Salud es una de las dudas más frecuentes, y la respuesta sorprende: en establecimientos de alimentos, el D.S. 977/96 dispone que la autorización vale tres años desde su otorgamiento y se entiende prorrogada automáticamente por períodos iguales y sucesivos, salvo que el titular comunique que cesa actividades o que la autoridad la deje sin efecto. O sea que no se renueva activamente. Lo que sí exige trámite es la modificación. Otros rubros se rigen por sus propios reglamentos, y ese es uno de los puntos que revisa la auditoría.

Si extraviaste el documento, puedes solicitar el número de resolución y verificarlo ante la SEREMI de Salud de tu región. Pero ver la resolución sanitaria es solo el primer paso: lo que importa es interpretar su alcance real — qué giro, qué procesos, qué productos y qué condiciones ampara— y contrastarlo con lo que tu empresa hace hoy. Ese contraste es justamente la auditoría.

Si la ampliación implica una modificación estructural, sí: debe contar con autorización de la SEREMI, lo que en la práctica significa solicitar nuevamente la resolución, quedando obsoleta la anterior. También conviene actualizar el plano, la memoria y todo documento afectado, para que el expediente no quede fragmentado.

Es uno de los casos donde más aparecen sorpresas. La resolución se emitió para un titular, un giro y unas condiciones que pueden no ser las tuyas. Antes de operar conviene verificar alcance, titularidad y correspondencia con la instalación actual, porque las consecuencias de un desajuste las asume quien opera hoy.

Tramitar es presentar una solicitud ante la SEREMI. Auditar es revisar, antes de presentar nada, si tu operación resiste esa revisión. Un tramitador ingresa lo que le entregas; la auditoría te dice qué corregir para que ese ingreso no vuelva observado. Son servicios distintos y muchas veces consecutivos.

Lo priorizamos y te decimos con franqueza el riesgo que corres y las alternativas, incluida la de regularizar por iniciativa propia. No hacemos gestión por sorpresa ni prometemos que la autoridad no observará: entregamos el panorama real para que decidas con información.

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Comparamos tu autorización con tu operación real y te entregamos el informe de brechas con el plan para cerrarlas. Sin ingresar nada a la autoridad hasta que tú lo decidas.

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